viernes, 18 de mayo de 2018

Carmen Hernandez, "Corazón Misionero"

El Martes 19 de julio 2016 falleció a los 80 años Carmen Hernández, una mujer fuerte de categoría cuajada en la Biblia


Carmen Hernández - ABC

Carmen Hernández fue una mujer fuerte, una categoría cuajada en la Biblia. Fuerte por una fe esencial que no dejaba nada de lo humano fuera de su radio. Mujer de coraje, con una lengua de fuego para anunciar a Cristo muerto y resucitado, el único a la altura del corazón del hombre que busca siempre, a veces por caminos sombríos y llenos de rebeldía.
Dios llama siempre a través de encuentros y circunstancias, y la vocación de Carmen está inseparablemente unida a su encuentro con Kiko Argüello. Juntos iniciaron una de las experiencias más bellas y fecundas que ha dado a luz la madre Iglesia en la segunda mitad del siglo XX, el Camino Neocatecumenal. En su carta a los miembros del Camino, Kiko Argüello ha subrayado el genio grande de esta mujer apasionada, su amor incondicional al papa y a la Iglesia, su corazón misionero. El Señor, que a veces resulta irónico en su modo de conducir la historia, ha querido reservar una caricia última para la aventura de estos dos grandes amigos en la fe, al permitir que se abrazaran antes de que Carmen emprendiera su último viaje, llena de la misma certeza que siempre ha brillado en su rostro y en su palabra.
El 1 de julio 2016, ya muy deteriorada, recibió la llamada confortadora del papa Francisco. Ella siempre habló a los papas con la desenvoltura del hijo que se sabe amado, y por eso corregido y acompañado. La Iglesia es siempre joven gracias al sí de personas como Carmen, dispuestas a llegar al fin del mundo sin alforja ni sandalias, sin otra riqueza que la de Cristo resucitado.
Fuente: ABC sociedad 20.07.2016 (Publicado: 18.05.2018)

Kiko Argüello: «Todos tienen derecho a conocer el corazón de Carmen Hernández»

El iniciador del Camino Neocatecumenal publica el diario personal del «alma» de este realidad eclesial un año después de su muerte


Carmen y P.Mario, junto a Juan Pablo II, al que le unía una gran amistad - ABC


Un año después de su fallecimiento, la vida espiritual de Carmen Hernández, la coiniciadora del Camino Neocatecumenal, saldrá a la luz en un libro inédito. La iniciativa partió de su compañero de ruta, Kiko Argüello, que ha decidido publicar por primera vez las anotaciones personales del «alma» de esta realidad eclesial con la convicción de que «puede hacer mucho bien a los cristianos».
Diarios 1979-1981 (Biblioteca de Autores Cristianos) recoge el primer tomo de las reflexiones más íntimas que esta ingeniera química y teóloga escribió a lo largo de 30 años y que fueron encontradas después de su muerte, el pasado 19 de julio de 2016. «Carmen era una enamorada de Jesucristo y creo que todos tienen derecho a conocer el corazón de Carmen. Fue preparada por Dios para realizar una obra enorme en la Iglesia», explica a ABC, Kiko Argüello.

Aspectos desconocidos

Para el iniciador de una de las realides eclesiales más vivas de la Iglesia, el libro esconde muchas sorpresas y desvela aspectos muy desconocidos de esta mujer, que decidió dejar el próspero negocio familiar para entregar su vida a la Iglesia. Ambos pusieron en marcha el Camino Neocatecumenal en Palomeras, un barrio periférico de Madrid, donde Carmen coincidió con Kiko Argüello, un joven de buena familia que también había decidido salir en búsqueda de una experiencia cristiana más auténtica entre los más pobres. Hoy, esta realidad eclesial cuenta con más de 300.000 comunidades en 125 países, 86 seminarios internacionales y un millón y medio de seguidores.
Portada del libro

«Yo no conocía la existencia de estos escritos. Me impresionan porque Carmen es de una santidad poco común. Una santa de verdad. Ella estuvo siempre a mi lado protegiéndome y ayudándome para que no hiciera del Camino una especie de “kikianismo" , un culto a la personalidad. En ese sentido, Carmen ha sido providencial», apunta Kiko sobre la que fuera su compañera en la consolidación de esta nueva síntesis teológica-catequética surgida en 1964 de la renovación que supuso el Concilio Vaticano II. Ese ambiente de cambiollevó a Carmen a redescubrir la Eucaristía, la centralidad de la Pascua, la importancia de la catequesis y la necesidad de una iniciación cristiana en la parroquia. Los pilares de lo que luego sería el Camino Neocatecumenal.
Entre los apuntes más novedosos de la publicación, Kiko Argüello destaca «el sufrimiento interior» de esta mujer inteligente, con un enorme sentido del humor y las ideas muy claras. «Se sonreía siempre, pero por dentro tenía un grandísimo sufrimiento. Una persona que ama a Cristo de esta forma impresiona profundamente», comenta.
El propio presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Ricardo Blázquez, admite su sorpresa por este aspecto tan desconocido de la vida de Carmen. «Reconozco que me ha impresionado particularmente esta faceta en gran medida desconocida, tan honda y continuada de la vida de Carmen», señala el también arzobispo de Valladolidad en el prólogo del libro. Incluso afirma que los Diarios «reflejan que interiormente padeció lo inimaginable».

«Una mujer libre»

El prelado compara «las crisis de fe» que vivió esta mujer a lo largo de su vida con las de Santa Teresita del Niño Jesús y santa Teresa de Calcuta. «El cardenal tiene razón. Carmen —apunta Argüello— es una mujer verdaderamente extraordinaria. Ahora que se habla tanto del feminismo, las feministas tienen en ella un enorme ejemplo de libertad porque el amor que tenía a Jesucristo la llevó a ser libre. Libre con todo el mundo. A mí nunca me aduló, siempre me dijo la verdad».
Para el cardenal el libro también deja percibir que el estilo de vida itinerante «era una exigencia dura» para esta mujer, que «necesitaba para su armonía personal mayor estabilidad en un lugar concreto». A cambio, Blázquez señala que «la cruz de la misión» con la que cargó Carmen ha sido «el secreto de la fecundidad del Camino Neocatecumenal».
La co-iniciadora del Camino Neocatecumenal - ABC

Tres años de su itinerario espiritual

La publicación recoge las reflexiones que Carmen Hernández, la co-iniciadora del Camino Neocatecumenal, escribió entre 1979 y 1981, los primeros años de andadura de esta realidad eclesial. El libro será presentado este viernes 30 de junio por el cardenal Paul Josef Cordes, presidente emérito del Pontificio Consejo «Cor Unum» y Kiko Argüello en la Universidad Francisco de Vitoria a las 20 horas.

Fuente: ABC sociedad 27.06.2017 (publicado: 18.05.2018)


Carmen Hernández: el «Alma» del Camino Neocatecumenal

Esta licenciada en Química ha sido la inspiradora de una de las realidades eclesiales con más vitalidad en la Iglesia.

 

Carmen Hernández con Benedicto XVI - ABC


Aunque pasó por la tierra haciendo el bien, Carmen Hernández siempre tuvo la vista puesta en el cielo. En el cuarto de su casa familiar en Madrid todavía cuelga en uno de sus muros un mapa de las constelaciones. El mismo que la co-iniciadora del Camino Neocatecumenal gustaba observar algún rato al día antes de fallecer el pasado martes 19 de julio 2016 a los 85 años. Esas estrellas esparcidas por el Universo eran para ella la mejor prueba de la existencia de Dios, la certeza de su fe.
La más pequeña de ocho hermanos estaba destinada a ser la heredera del próspero negocio familiar. Su padre era el propietario de una de las industrias de arroz más importantes de España. Por eso a nadie resultó extraño que Carmen cediera a los deseos de su progenitor y acabara en 1958 una Licenciatura en Química con las máximas calificaciones. Incluso durante sus primeros años de profesión trabajó en la empresa familiar, que luego abandonó para seguir su verdadera vocación: ser misionera.
Esa pasión por anunciar el Evangelio en los territorios de misión la había descubierto siendo muy pequeña en la escuela que la Compañía de Jesús tenía en Javier. Allí pasó buena parte de su infancia, pese a que había nacido en Ólvega (Soria) el 24 de noviembre de 1930. La figura de San Francisco Javier había marcado tanto los primeros años de su vida que decidió entrar en 1959 en el instituto femenino las Misioneras de Cristo Jesús con el objetivo de evangelizar en la India. Como preparación, estudió Teología y se trasladó a Londres para aprender inglés. Sin embargo, un cambio en la dirección de esa institución impidió que Carmen llegara finalmente a su destino.


Decepcionada, se trasladó a Barcelona, donde conoció al padre Pedro Farnés Sherer, profesor en el Instituto Litúrgico de París, que por entonces trabajaba en la renovación litúrgica que preparaba el Concilio Vaticano II. Esa profunda renovación conciliar que implicó redescubrir la Eucaristía, la centralidad de la Pascua, la importancia de la catequesis y la necesidad de una iniciación cristiana en la parroquia orientaron a Carmen hacia lo que después se convertiría en el Camino Neocatecumenal. Una realidad eclesial que hoy cuenta con 300.000 comunidades en 125 países y un millón y medio de seguidores.
Pero todavía deberían pasar algunos años hasta que este movimiento fuera una realidad. Su cuna fue Palomeras, un barrio periférico de Madrid, donde Carmen coincidió con Kiko Argüello, un joven de buena familia que también había decidido salir en búsqueda de una experiencia cristiana más auténtica entre los más pobres. En esas barracas nació en 1964 esta nueva síntesis teológica-catequética que se ha convertido hoy en una de las realidades de la Iglesia con mayor vitalidad.
Carmen ha sido su gran inspiradora, el «alma» del Camino Neocatecumenal, recuerdan a ABC sus más estrechos colaboradores. Una mujer inteligente, con un enorme sentido del humor y las ideas muy claras. Su compañero de misión, Kiko Argüello, la recordaba estos días así: «Carmen ha sido para mí un acontecimiento maravilloso; su genio grande, su carisma, su amor al Papa y sobre todo a la Iglesia. Sin ella el Camino no existiría». El Papa Francisco le había llamado pocos días antes de su fallecimiento. Por eso sonó con tanta ternura su mensaje en la misa funeral. «Agradezco al Señor por el testimonio de esta mujer que ha dedicado su vida al anuncio de la Buena Noticia sin olvidar a las personas más marginadas».

Una misionera valiente

Nació en Ólvega (Soria) el 24 de noviembre de 1930. Era la más pequeña de ocho hermanos.
Se graduó como Licenciada en Química en 1958 con las máximas calificaciones. Además, estudió Teología. Residió varios años en Londres e Israel, donde completó su formación.
Sus colaboradores destacan su gran amor por los Papas. Solía escaparse a comer con Juan Pablo II, con quien entabló una entrañable amistad. En el Pontificado de Benedicto XVI, se aprobaron de forma definitiva los estatutos del Camino Neocatecumenal.
Fuente: ABC sociedad 27.07.2016 (Publicado: 18.05.2018)


Kiko Argüello: «Mi experiencia de fe puede ser enriquecedora para mucha gente»

El iniciador del Camino Neocatecumenal publica por primera vez su itinerario espiritual

Kiko Argüello durante una reunión del Camino Neocatecumenal en Madrid en 2011 - AFP


Con más de 300.000 comunidades en 125 países, 86 seminarios internacionales y un millón y medio de seguidores, el iniciador del Camino NeocatecumenalKiko Argüello, se ha convertido en el líder espiritual de una de las realidades eclesiales con más vitalidad dentro de la Iglesia.
Su cuna fue un barrio periférico de Madrid, donde entonces un joven veinteañero y estudiante de Bellas Artes decidió fijar su hogar entre los más pobres en busca de una experiencia cristiana más auténtica. En esas barracas nació en 1964 esta nueva síntesis teológica-catequética que se ha convertido hoy en un itinerario de fe que siguen miles de personas alrededor de todo el mundo.
Después de 50 años dedicados a la evangelización, Kiko Argüello ha decidido publicar por primera vez sus anotaciones personales escritas entre 1988 y 2014. Estos 506 apuntes han sido recogidos en una publicación editada por la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC). Según su director, Carlos Granados, se trata de «un libro de espiritualidad encarnado en una historia, en la vida del iniciador del Camino Neocatecumenal».


Homenaje a Carmen Hernández

Para Kiko Argüello supone «un regalo» a todos sus catecúmenos, pero sobre todo es «un homenaje a Carmen Hernández», la coiniciadora del Camino y «alma» de este movimiento inspirado en la renovación que supuso el Concilio Vaticano II. Su fallecimiento el pasado mes de julio a los 85 años de edad fue el último empujón para que Kiko se decidiera a hacer públicas estas notas inéditas.
«Sin duda, la partida de Carmen ha sido una motivación. Carmen también tenía muchas cosas escritas y las estamos reuniendo para ver cómo las publicamos», apunta Kiko a ABC.
El autor es plenamente consciente del contenido profundamente personal de este libro, pero está convencido de que en medio de «una realidad donde Dios ha sido echado fuera del mundo» es más necesario que nunca «dar testimonio» de la fe. «Nosotros somos producto de la historia, pero también de las personas con las que nos hemos encontrado en la vida. Entonces, pienso que la experiencia que yo tengo de Jesucristo durante todo este tiempo de evangelización –50 años por todo el mundo– puede ser enriquecedora para muchas personas. Si le puede servir a alguien, bendito sea Dios, aunque está claro que siempre es un riesgo y me expongo a las críticas», explica Kiko Argüello, quien reconoce que ha tenido que vencer el temor a que esta publicación fuera considerada «una pretensión» de su «vanidad».

«Pequeñas piezas literarias»

El presidente de la Conferencia Episcopal Española y cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha sido el encargado del prólogo de este libro que aglutina «pequeñas piezas literarias, que pueden ser leídas sin conexión con la anterior o la siguiente» y que ofrecen «muchos contenidos sobre el carisma específico» del Caminio Neocatecumenal.
«Son reflexiones a partir de un acontecimiento, una convivencia o un encuentro; aldabonazos espirituales de anuncio o denuncia; interpelaciones o llamadas a la esperanza en que se siente concernido el lector; a veces son confidencias atrevidas que brotan del alma del autor; en ocasiones son una especie de himnos o salmos, de súplicas ardientes y de vibrante acción de gracias a Dios».
Fuente: ABC sociedad 08.10.2016 (Publicado: 18/05/2018)

¿Qué es el Camino Neocatecumenal?

Este itinerario de formación católica iniciado por Kiko Argüello cuenta con cerca de 300.000 comunidades en todo el mundo

Kiko Argüello junto a Carmen Hernández - ABC

Con cerca de 300.000 comunidades en 135 países, 120 seminarios internacionales y un millón y medio de seguidores, el Camino Neocatecumenal se ha convertido en una de las realidades eclesiales con más vitalidad dentro de la Iglesia.
La cuna de este itinerario de formación católica fue un barrio periférico de Madrid, donde un joven veinteañero y estudiante de Bellas Artes decidió fijar su hogar entre los más pobres en busca de una experiencia cristiana más auténtica. Ese joven era Kiko Argüello. En esas barracas nació en 1964 esta nueva síntesis teológica-catequética que se ha convertido hoy en un itinerario de fe que siguen miles de personas alrededor de todo el mundo.
En esas barracas del barrio de Palomeras, Kiko Argüello conoció a Carmen Hernández, una joven de buena familia, que decidió dejar el próspero negocio familiar para entregar su vida a la Iglesia.
Carmen ha sido el «alma» del Camino Neocatecumenal, aseguró Kiko Argüello tras su muerte el 19 de julio de 2006. Carmen era la más pequeña de ocho hermanos y estaba destinada a ser la heredera del próspero negocio familiar. Su padre era el propietario de una de las industrias de arroz más importantes de España. Por eso a nadie resultó extraño que Carmen cediera a los deseos de su progenitor y acabara en 1958 una Licenciatura en Química con las máximas calificaciones. Incluso durante sus primeros años de profesión trabajó en la empresa familiar, que luego abandonó para seguir su verdadera vocación: ser misionera.
Esa pasión por anunciar el Evangelio en los territorios de misión la había descubierto siendo muy pequeña en la escuela que la Compañía de Jesús tenía en Javier. Allí pasó buena parte de su infancia, pese a que había nacido en Ólvega (Soria) el 24 de noviembre de 1930. La figura de San Francisco Javier había marcado tanto los primeros años de su vida que decidió entrar en 1959 en el instituto femenino las Misioneras de Cristo Jesús con el objetivo de evangelizar en la India. Como preparación, estudió Teología y se trasladó a Londres para aprender inglés. Sin embargo, un cambio en la dirección de esa institución impidió que Carmen llegara finalmente a su destino.


Decepcionada, se trasladó a Barcelona, donde conoció al padre Pedro Farnés Sherer, profesor en el Instituto Litúrgico de París, que por entonces trabajaba en la renovación litúrgica que preparaba el Concilio Vaticano II. Esa profunda renovación conciliar que implicó redescubrir la Eucaristía, la centralidad de la Pascua, la importancia de la catequesis y la necesidad de una iniciación cristiana en la parroquia orientaron a Carmen hacia lo que después se convertiría en el Camino Neocatecumenal.
Desde entonces el Camino se ha extendido por 135 países, con un total de 21.300 comunidades en 6.270 parroquias. Cuenta además con 120 seminarios «Redemptoris Mater» en los cinco continentes con un total de 2.300 seminaristas. En estos momentos hay 1.668 familias misioneras organizadas en 134 misiones en Europa, 46 en Asia, 18 en América, 9 en África, 8 en Oceanía y una en Oriente Medio.
Fuente: ABC sociedad 17.05.2018 (Publicado: 18/05/2018)

lunes, 14 de mayo de 2018

Incluso al que se aleja o traiciona, Dios le sigue llamando “amigo”, dice el Papa Francisco

Incluso al que se aleja o traiciona, Dios le sigue llamando “amigo”, dice el Papa Francisco


En la Casa Santa Marta, el Papa Francisco recordó que la amistad de Dios hacia los hombres es verdadera, e incluso cuando alguno se aleja o apostata, Él permanece esperando y llamándonos “amigo”.
En la homilía que ofreció en la Misa matutina, dijo que no por “casualidad” Dios ha elegido a cada persona. “No hemos recibido este don como destino, la amistad del Señor, esta es nuestra vocación: vivir siendo amigos del Señor, amigos del Señor. Y lo mismo habían recibido los apóstoles, más fuerte todavía, pero lo mismo”.
“Todos los cristianos –continuó– hemos recibido este don: la apertura, el acceso al corazón de Jesús, la amistad de Jesús. Hemos recibido en suerte el don de su amistad. ‘Nuestro destino es ser amigos tuyos’. Nuestro destino es ser amigos tuyos. Es un don que el Señor conserva siempre y Él es fiel a este don”.
El Papa también habló de la amistad de aquellos que traicionan de alguna manera a Dios, “con nuestros pecados, con nuestros caprichos”, pero “Él es fiel en la amistad”.
Por ello, no llama más “siervos” sino “amigos” e incluso a Judas antes de que lo traicione le llama “amigo”.
“Jesús es nuestro amigo. Y Judas, como dice aquí, fue por su nuevo destino, por el destino que él eligió libremente. Se alejó de Jesús. Y la apostasía es eso: alejarse de Jesús. Un amigo que se convierte en enemigo o un amigo que se hace indiferente o un amigo que se transforma es traidor”.
Sin embargo, el amigo “es el que comparte los propios secretos” con el otro. Es una amistad “que hemos recibido en suerte, es decir, como destino”.
“Él no reniega de este don, no reniega de nosotros, nos espera hasta el final. Y cuando nosotros por nuestra debilidad nos alejamos de Él, Él espera, Él espera, y continúa diciendo: ‘amigo, te espero'. 'Amigo, ¿qué quieres? Amigo, ¿por qué con un beso me traicionas?’”.
“Él es fiel en la amistad, y nosotros debemos pedirle esta gracia de permanecer en su amor, permanecer en su amistad, esa amistad que hemos recibido como don en suerte de Él”.
Fuente: AciPrensa 14 mayo 2018

Papa Francisco en la Ascensión: Llevemos el Evangelio a cada rincón del planeta

El Papa Francisco. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa


Papa Francisco en la Ascensión del Señor: 

"Llevemos el Evangelio a cada rincón del planeta"



En el rezo del Regina Coeli del domingo 13.05.2018, el Papa Francisco destacó la celebración de la Ascensión y lanzó una enérgica invitación a anunciar el Evangelio por todo el mundo.
“Por un lado, la Ascensión orienta nuestra mirada al cielo, donde Jesús glorificado se sienta a la derecha de Dios. Por otro, nos recuerda el inicio de la misión de la Iglesia: Jesús resucitado ha subido al cielo y manda a sus discípulos a difundir el Evangelio en todo el mundo”.
“La Ascensión nos exhorta a levantar la mirada al cielo, para después dirigirlo rápidamente a la tierra, llevando adelante las tareas que el Señor resucitado nos confía”, dijo.
Francisco remarcó que se trata de “una misión sin confines que supera las fuerzas humanas”.
“Parece de verdad demasiado audaz el encargo que Jesús confía a un pequeño grupo de hombres sencillos y sin grandes capacidades intelectuales. Sin embargo, esta escasa compañía, irrelevante frente a las grandes potencias del mundo, es invitada a llevar el mensaje de amor y de misericordia de Jesús a cada rincón de la tierra”.
El Papa añadió: “La misión confiada a los apóstoles es proseguida a través de los siglos, y prosigue todavía hoy. Requiere la colaboración de todos nosotros. Cada uno, en efecto, por el Bautismo que ha recibido está habilitado por su parte para anunciar el Evangelio”.
Pero el Pontífice también aseguró que la Ascensión “nos pide tener ojos y corazón para encontrarlo, para servirlo y para testimoniarlo a los demás”.
“Se trata de ser hombres y mujeres de la Ascensión, es decir, buscadores de Cristo a los largo de los caminos de nuestro tiempo, llevando su palabra de salvación hasta los confines de la tierra”.
Fuente: AciPrensa 13.05.2018



Carmen Hernandez, "Corazón Misionero"

El Martes 19 de julio 2016 falleció a los 80 años Carmen Hernández, una mujer fuerte de categoría cuajada en la Biblia Carmen Hernánd...