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martes, 26 de junio de 2018

Ordenados 3 sacerdotes en Tierra Santa: entrenados para la misión y preparados también para Arabia



Ordenados 3 sacerdotes en Tierra Santa: entrenados para la misión y preparados también para Arabia, estos jóvenes se han formado en el Seminario Redemptoris Mater de Galilea, y sus vocaciones han nacido en la experiencia del Camino Neocatecumenal.
El pasado sábado 16 de junio 2018 la Iglesia Católica en Tierra Santa vivió un momento de gran alegría con la ordenación como sacerdotes de tres jóvenes del Patriarcado Latino de Jerusalén. Uno de ellos es israelí, otro es polaco y un tercero es español.
“¡Os deseo que seáis tierra buena: el lugar donde la semilla de Dios pueda crecer y dar fruto. Y que estéis siempre al servicio de la Iglesia, del ministerio que os ha sido confiado! Que todos aquellos que os encuentren puedan decir: ‘¡Hemos encontrado al Señor!’. Seguid siendo diáconos, es decir, servidores”.
Este fue el deseo y la petición que monseñor Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén y anterior custodio de Tierra Santa, realizó a Marek, Miguel y Sliman. Estos jóvenes se han formado en el Seminario Redemptoris Mater de Galilea, y sus vocaciones han nacido en la experiencia del Camino Neocatecumenal.
Jóvenes pero con importante experiencia misionera
Marek Kurzydłowski, con 32 años, es polaco, originario de Hrubieszów, en la región de Lublin, en el sudeste de Polonia, cerca de Ucrania. Durante su formación en el seminario estuvo en misión durante dos años en Baréin, y más adelante sirvió como diácono en Palestina, en la parroquia latina de Rafidia.
Miguel Pérez Jiménez, con 26 años, originario de Murcia, España es el cuarto de diez hijos. Durante un tiempo estuvo en misión en Jordania y en Eilat (zona turística en el Mar Rojo), y sirvió como diácono en la parroquia de Al-Fuheis en Jordania.
Sliman Hifawi, con 29 años, originario de Jaffa (Tel Aviv) es el primer sacerdote originario del territorio de Israel y Palestina ordenado para el Patriarcado Latino proveniente del Seminario Redemptoris Materde Galilea. Este joven ha vivido un periodo de misión en Baréin, Kuwait y Eilat antes de realizar su servicio diaconal en la parroquia de Shefa’mer en Galilea.
Una ceremonia internacional
El arzobispo latino presidió la celebración en la Domus Galileae, la casa que el Camino Neocatecumenal tiene en Tierra Santa, concretamente junto al Mar de Galilea. Casi 1.000 personas participaron en la celebración, que concelebraron Camillo Ballin, vicario apostólico de Arabia del Norte, Hanna Kildani, vicario patriarcal para Israel, Giacinto Boulos Marcuzzo, vicario patriarcal para Palestina. También participaron representantes de los distintos ritos católicos en Tierra Santa, como los melquitas y maronitas.
Igualmente, llegaron personas de los países de origen de los jóvenes así como cristianos de la península arábiga y de las parroquias de Tierra Santa en las que han hecho misión durante este tiempo.
Según informa el Patriarcado en una nota, la misa con el rito de ordenación se celebró en italiano y árabe, la asamblea – no obstante la diversidad de lenguas y culturas – se convirtió en un corazón y una sola alma. Particularmente impresionante fue el momento de las letanías cantadas en árabe mientras todos invocaban la intercesión de los santos sobre los ordenandos postrados por tierra como signo de su total donación a Cristo.
“Todo tiene que tener como referencia a Dios”
En la homilía monseñor Pizzaballa hizo hincapié en la parábola del sembrador, dando luz a algunas actitudes y virtudes necesarias para la vida sacerdotal, que se podrían sintetizar en paciencia, espera y vigilancia, humildad y servicio, oración incesante. “Creo que no sea una casualidad este pasaje del Evangelio al inicio de vuestro recorrido sacerdotal”, dijo el Arzobispo latino de Jerusalén, meditando sobre la descripción simple y precisa, ofrecida por el evangelista Marcos, de la planta que crece de la semilla tirada en la tierra. “Un desarrollo que no depende de quién siembra”, subrayó Pizzaballa.
“El sembrador no es el patrón de la obra, sino que debe esperar y permitir que la semilla crezca”. Por esto es necesario vivir en una espera vigilante, teniendo siempre presente que quien cumple la obra es Dios. Por otro lado, continuó, “sin un terreno bueno, la semilla no puede crecer; la semilla es la Palabra, es la presencia de Dios, es todo aquello que Él lleva adelante, como vuestra vocación”.
Labor de los ministros ordenados es “ser aquellos que saben arar la tierra, que saben hacer que la semilla de Dios dé fruto y no adueñarse de él”. El riesgo es entonces “pensar que habiendo sido ordenados presbíteros ha llegado el momento de comandar, de administrar la parroquia como una posesión, según la propia imagen y semejanza”.
Al contrario, indicó, “no sois dueños, todo tiene que tener como referencia a Dios, al Señor Jesús, y vosotros sois ministros, seguís siendo diáconos, es decir servidores de esta obra”.
“Al servicio del Reino de Dios”
La exhortación es entonces primeramente “saber cultivar el propio corazón y la propia vida sacerdotal”. Una dimensión importante que hay que tener presente es aquella del tiempo, por lo que hay que poner atención a “no sentir que ya se ha llegado a la meta, sino estar siempre dispuestos a aprender, porque el Reino de Dios crece continuamente”. Un actitud esencial para la vida de un sacerdote es la oración: “Ser terreno bueno significa tener continuamente la mente dirigida a Dios; no hay servicio al Señor sin una intimidad profunda con Él, por eso es importante radicarse en la oración”.
Así concluyó el arzobispo la exhortación: “Estad al servicio del Reino de Dios, de la comunidad, y para esto es necesario estar siempre en camino: ¡y vosotros, de hecho, pertenecéis al Camino! Os deseo que seáis terreno bueno: el lugar donde la semilla de Dios, que es Dios mismo, que ha sido sembrada en vosotros y en la comunidad, pueda crecer y dar fruto, según la voluntad de Dios. Y estad siempre al servicio de la Iglesia, del ministerio que os ha sido confiado, y que todos aquellos que os encontrarán puedan decir: ‘¡Hemos encontrado al Señor!’. ¡Porque se vea crecer en vosotros la obra del Señor!”.
Primera misa en Cafarnaúm de los nuevos sacerdotes
Al día siguiente, domingo 17 de junio, los tres nuevos sacerdotes celebraron su primera misa en Cafarnaúm. En este día de fiesta, Padre Miguel testimonió cómo ha visto progresivamente la ayuda del Señor en los nueve años vividos en Medio Oriente, en Jordania y Eilat: “Dios me ha ayudado a crecer en el amor por esta tierra y esta gente con una cultura tan diferente de la mía”.
El español explicó que “estoy muy contento por esta nueva misión que me habéis confiado. No importa a donde me envíen: sirvo a Jesucristo y a la Iglesia Católica, en cualquier parte, porque en todas partes la gente necesita encontrar al Señor. Lo fundamental para mí es nutrir la fe, y yo recibo este alimento y sustento en la comunidad del Camino Neocatecumenal: como ha dicho el Papa Francisco, es muy importante que el sacerdote tenga un vínculo concreto con la comunidad”.
Por su parte, el padre Marek comentó: “Espero permanecer siempre unido al Señor, con el apoyo, que hoy siento fuertemente, de la oración de los hermanos, incluso desconocidos, y de la Iglesia. Espero ser aquel siervo que el Señor me llama a ser”.
Lleno de alegría, Padre Sliman Hifawi, delante del escenario del lago de Tiberias aseguró que “viviendo aquí, en Tierra Santa y en los lugares santos, somos fortalecidos por la Palabra del Señor, especialmente delante de este lago donde hemos celebrado esta primera misa: en Cafarnaúm, donde Jesús ha ido a vivir, en la casa de Pedro, desde donde ha iniciado su misión y ha enviado a sus discípulos. Esto nos fortalece delante de nuestra debilidad humana. Nosotros venimos del pueblo y estamos para el pueblo, la iglesia nos ha consagrado para servir el pueblo de Dios, para hacer de él un pueblo santo, elegido por el Señor”.
Fuente: Fundación Tierra Santa / religionEnLibertad .  com (ro)

lunes, 18 de junio de 2018

¿Vives un momento de dificultad y has perdido la esperanza? Esto te aconseja el Papa Francisco



Como cada domingo, el Papa Francisco se asomó a la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano para rezar el Ángelus, pero antes animó a permanecer fiel cuando en la vida se presentan problemas y parece que no hay solución.
Por ello, el Pontífice recomendó que “en los momentos de oscuridad o dificultad no debemos abatirnos, sino permanecer anclados a la fidelidad de Dios, a su presencia que siempre salva”.
Francisco comentó el Evangelio del día en el que Jesús compara en parábolas el Reino de Dios con el crecimiento de una semilla que germina y cuyos frutos son recogidos después.  
“Mediante la predicación y la acción de Jesús, el Reino de Dios es anunciado, ha hecho irrupción en el campo del mundo y, como la semilla, crece y se desarrolla por sí mismo, por fuerza propia y según criterios humanamente no descifrables”.
Es algo que “no depende tanto de la obra del hombre, sino sobre todo es expresión de la potencia y de la bondad de Dios”, señaló.
“Nosotros estamos llamados a vivir estos periodos como periodos de prueba, de esperanza, de espera para la recolección”.
Francisco añadió que “hoy como ayer, el Reino de Dios crece en el mundo de modo misterioso y sorprendente, desvelando la potencia oculta de la pequeña semilla, su vitalidad victoriosa. Dentro de las problemas personales y sociales que a veces parecen marcar el naufragio de la esperanza, hay que permanecer confiados en el actuar sumiso pero poderoso de Dios”.
También comentó que “no es fácil entrar en la lógica de la imprevisibilidad de Dios y aceptarla en nuestra vida”, pero “hoy el Señor nos exhorta a una actitud de fe que supera nuestros proyectos, nuestros cálculos, nuestras previsiones”. “Es una invitación a abrirnos con más generosidad a los planes de Dios, sea en el plano personal o comunitario”.
“La autenticidad de la misión de la Iglesia –añadió a continuación–, no es dada por el éxito o la gratificación de los resultados, sino por el ir hacia delante con el coraje de la confianza y la humildad del abandono en Dios”.
“Es la conciencia de ser pequeños y débiles instrumentos, que en las manos de Dios y con su gracia pueden realizar obras grandes, haciendo prodigar su Reino que es justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo”, concluyó.
Fuente: AciPrensa 17.06.2018

martes, 12 de junio de 2018

EL PAPA FRANCISCO AGRADECE A LOS 'KIKOS' SU HOMENAJE EN BERLÍN A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

Niños Victimas del Holocaustos

El Papa Francisco , al Camino: "Nunca debe cesar el recuerdo del exterminio de un pueblo"

Parolin pide reconciliación, comprensión y amor por "nuestros 'hermanos mayores', los hebreos"
La Shoah es una advertencia constante a todos nosotros, para que nos empeñemos en la reconciliación, en la recíproca comprensión y en el amor por nuestros "hermanos mayores", los hebreos

El Holocausto en el que murieron más de seis millones de judíos a manos de los nazis es más, incluso, que el "exterminio de un pueblo". Es también "una advertencia constante" para que nos empeñemos "en la reconciliación, en la recíproca comprensión y en el amor por nuestros 'hermanos mayores', los hebreos", según ha afirmado el cardenal Pietro Parolin en nombre del Papa.
El Secretario de Estado vaticano ha enviado un mensaje al Camino Neocatecumenal para agradecerles la interpretación de la celebración sinfónico-catequética de Kiko Argüello, "El Sufrimiento de los Inocentes", en Berlín, en el marco de la conmemoración de los 40 años de presencia de los 'kikos' en la ciudad alemana.
A continuación, el texto del mensaje del cardenal Parolin:
A su Excelencia Reverendísima
Mons. Dr. Heiner Koch
Arzobispo de Berlín
El Papa Francisco ha acogido con alegría la noticia de la interpretación de la sinfonía "El sufrimiento de los inocentes" de Kiko Argüello, que tendrá lugar en Berlín, y saluda a todos aquellos, que se han acercado para este acontecimiento a la Berliner Philharmonie. Enraizada en la tradición e inspirada en las lamentaciones bíblicas, esta sinfonía conmemora a las innumerables víctimas de la Shoah.
Nunca debe cesar el recuerdo de la violencia atroz, del indecible dolor y del exterminio de un pueblo. Más que esto, es una advertencia constante a todos nosotros, para que nos empeñemos en la reconciliación, en la recíproca comprensión y en el amor por nuestros "hermanos mayores", los hebreos, y al mismo tiempo en una vida dedicada en favor de los que sufren, de los necesitados, y de todos aquellos que ansían profundamente la salvación.
El Santo Padre se une a esta intención e invoca la bendición del Dios misericordioso sobre todos los presentes.​
Con mis mejores deseos,
Pietro Cardenal Parolin
Secretario de Estado de su Santidad​
Niños Victimas del Holocaustos

La Filarmónica de Berlín alberga "El Sufrimiento de los Inocentes"
Nueva York, Boston, Chicago, Auschwitz, Madrid, París, el Vaticano, Israel, Tokio o Fukushima son solo algunos lugares en los que se ha podido escuchar la Sinfonía compuesta por el mismo Kiko Argüello, "El Sufrimiento de los Inocentes".
En esta ocasión, la obra musical que describe el sufrimiento de la Virgen a los pies de la cruz, está siendo interpretada ante unas 2.200 personas en la prestigiosa Filarmónica de Berlín.
El rabino David Rosen, Director de Asuntos Interreligiosos del Comité Judío Estadounidense y Presidente Honorario del Consejo Internacional de Cristianos y Judíos, además de encargado de las relaciones con el Vaticano y quien ha sido testigo directo de esta música en varias ocasiones, describe el trabajo como una "revolución en la relación entre los cristianos y el pueblo de Israel".
Se trata de un evento muy especial organizado en nombre del diálogo judío-cristiano, siguiendo la voluntad del Papa Francisco, quien ha expresado en multitud de ocasiones la necesidad de crear puentes entre ambas confesiones.
"De enemigos y extraños hemos pasado a ser amigos y hermanos"
"Los cristianos, para comprenderse a sí mismos, no pueden no hacer referencia a las raíces judías. Y la Iglesia, al profesar la salvación a través de la fe en Cristo, reconoce la irrevocabilidad de la Antigua Alianza y el amor constante y fiel de Dios por Israel", afirmó Francisco durante su visita a la Sinagoga de Roma en 2016.
Con esta Celebración Sinfónico-Catequética se quiere recordar de modo especial a las víctimas de la Shoá, el Holocausto que acabó con la vida de más de 6 millones de personas a manos del nazismo.
Al evento han asistido numerosas autoridades, entre ellas el Arzobispo de Berlín, Mons. Heiner Koch.
Participa también un gran número de rabinos y de creyentes judíos que han mostrado su entusiasmo en contribuir a la reconciliación entre el cristianismo y el judaísmo.
El Camino Neocatecumenal se ha revelado como un auténtico instrumento en este sentido y entre sus iniciativas se encuentran dos encuentros internacionales de rabinos y cardenales (2015 y 2017) celebrados en la casa Domus Galilaeae, situada en el Monte de las Bienaventuranzas (Tierra Santa).
La música de Kiko Argüello, interpretada por la Orquesta Sinfónica del Camino formada por 110 músicos y 90 coristas, está dirigida por el prestigioso director de orquesta Tomáš Hanus, de fama internacional.
El inicio del Camino en Alemania, gracias a Benedicto XVI
Después de que el entonces Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) conociese el Camino Neocatecumenal a través del equipo itinerante responsable, Toni y Bruna Spandri, en 1975, y poco antes de ser nombrado Arzobispo de Múnich, mostró de nuevo su apoyo expresando su "fuerte deseo" de "que esta experiencia se pueda iniciar en Alemania".
Desde entonces, el Camino se extendió por las distintas diócesis del país.​
El Camino en la actualidad
El Camino surgió entre los pobres de Madrid (España) en 1964 a través de Kiko Argüello y Carmen Hernández, quien falleció el 19 de julio de 2016. Actualmente, el equipo responsable internacional lo forman Kiko Argüello, María Ascensión Romero y el P. Mario Pezzi.
Está presente en 134 naciones de los cinco continentes, con 21.300 comunidades en 6.270 parroquias, así como 1.668 familias en misión que evangelizan en ciudades descristianizadas de los cinco continentes, y con 120 seminarios Diocesanos Misioneros Redemptoris Mater.
Fuente: Periodista Digital web 11.06.2018
Publicado: 12.06.2018 (ro)


lunes, 11 de junio de 2018

El Camino Neocatecumenal celebra sus 40 años en Berlín (2018)



Kiko Argüello ha presentado su libro «Anotaciones» en la capital alemana



Domingo 10.06.2018 «Solo amar a Cristo tiene sentido. Yo lo amo poco y mal. solo me queda aceptar lo que me pide, aceptar la vida… y me pide que escriba una sinfonía… yo, que no he estudiado música…». Con estas humildes palabras se ha referido Kiko Argüello en la Academia Católica de Berlín, el gran salón de actos de la Conferencia Episcopal en la capital alemana, a la sinfonía catequética «El sufrimiento de los inocentes», que por primera vez y con nutrida presencia de la sociedad judía alemana se estrena en el que un día fuera el nudo ferroviario del que partían los trenes cargados de judíos con destino a los campos de concentración nazis.
Argüello decía estas palabras durante la presentación de la traducción al alemán de su libro «Anotaciones». «Señor, quiero hacer tu voluntad… el amor al prójimo es tu voluntad. El otro es cristo», elegía de entre las reflexiones que recoge el libro para sumergirse en «el misterio que el vivir y morir, en el misterio que es el sufrimiento».
El libro cuenta en su edición alemana con un epílogo del Cardenal Müller, en la que comenta que «los Papas han analizado, acompañado y promovido el Camino Neocatecumenal en varias fases». A modo de presentación en Alemania del movimiento católico, señala que «fue el Papa Benedicto XVI quien, el día 11 de mayo de 2008, concedió a sus estatutos la aprobación canónica, reconociendo así el carisma de los fundadores como acción del Espíritu Santo encaminada a la edificación espiritual y pastoral de la Iglesia y aprobando ese camino de evangelización del mundo y de una nueva evangelización para los católicos bautizados».

«Las ‘Anotaciones 1988-2014’, recogidas por Kiko Argüello y contenidas en el libro, no ofrecen reflexiones sistemáticas o fragmentarias sobre los temas de la fe y de la teología. Son, en cambio, el testimonio de un camino interior del alma y de los esfuerzos por conseguir la confianza en Dios, así como la unión con el Señor crucificado y sufriente», dice el Cardenal.
En el prefacio, por su parte, el Cardenal Cordes asegura que «las anotaciones de Kiko no son solamente una llave para poder comprender el Neocatecumenado, sino más allá de este movimiento espiritual, pueden representar útiles estímulos para el apostolado en general». Añade que «el autor en sus Anotaciones abre lo profundo de su alma» y subraya que «el carisma que el Espíritu Santo ha confiado a los iniciadores del Neocatecumenado, ha contagiado, en fuerza del mismo Espíritu, a muchos otros. Mientras tanto, su difusión es impresionante».

Junto a Argüello, y con un papel protagonista en esta celebración de los 40 años del Camino Neocatecumenal en Berlín, el arzobispo emérito de Madrid, el Cardenal Rouco Varela, ha recordado los inicios del Camino Neocatecumenal en las chabolas de Madrid y ha desgranado anécdotas fundacionales que han hecho las delicias del concurrido público.
El propio autor ha explicado que decidió publicar sus «anotaciones» para «proclamar la gloria de Dios, dando testimonio de su amor gratuito y su fidelidad incondicional hacia mí que, como se podrá comprobar, soy inadecuado, indigno, inútil, infiel…». «Si estas anotaciones ayudan a alguien, bendito sea Dios», ha dicho el iniciador y responsable internacional del Camino, que en Alemania cuenta con 91 comunidades y unos 2.300 miembros.
Fuente: ABC web / Publicado: 11.06.2018 (ro)

El Papa Francisco: “No ol­vi­de­mos jamás el indescriptible dolor del holocausto”



Men­sa­je del papa Fran­cis­co con oca­sión del con­cier­to

“El su­fri­mien­to de los inocen­tes” de la Fi­lar­mó­ni­ca de Ber­línpor el 40° Aniver­sa­rio de la pre­sen­cia del 
Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal en esta ciu­dad ale­ma­na.




J
amás debe ce­sar el re­cuer­do de la atroz vio­len­cia, del in­des­crip­ti­ble do­lor y del ex­ter­mi­nio de un pue­blo”, lo dice el Papa Fran­cis­co en un Men­sa­je fir­ma­do por el Car­de­nal Se­cre­ta­rio de Es­ta­do, Pie­tro Pa­ro­lin, con oca­sión del con­cier­to “El su­fri­mien­to de los inocen­tes” de la Fi­lar­mó­ni­ca de Ber­lín, por el 40° Aniver­sa­rio de la pre­sen­cia del Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal en esta ciu­dad ale­ma­na.

Una vida de­di­ca­da en fa­vor de los que su­fren
En el con­cier­to se eje­cu­tó la sin­fo­nía ca­te­qué­ti­ca de Kiko Ar­güe­llo, el ini­cia­dor del Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal. Una sin­fo­nía, “ra­di­ca­da en la tra­di­ción e ins­pi­ra­da en las la­men­ta­cio­nes bí­bli­cas – se lee en el Men­sa­je – esta sin­fo­nía con­me­mo­ra a las tan­tas víc­ti­mas del ho­lo­caus­to”. Por ello, se­ña­la el Pon­tí­fi­ce, “ja­más debe ce­sar el re­cuer­do de la atroz vio­len­cia, del in­des­crip­ti­ble do­lor y del ex­ter­mi­nio de un pue­blo”. Se tra­ta de, “una ex­hor­ta­ción cons­tan­te para to­dos no­so­tros y un em­pe­ño de re­con­ci­lia­ción, de re­cí­pro­ca com­pren­sión y de amor en re­la­ción a nues­tros ‘her­ma­nos ma­yo­re­s’, los ju­díos, y al mis­mo tiem­po a una vida de­di­ca­da en fa­vor de los que su­fren, de los in­di­gen­tes y de to­dos aque­llos que des­de lo pro­fun­do an­he­lan la sal­va­ción”.
40° Aniver­sa­rio del Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal en Ber­lín
El Men­sa­je, en­via­do a Mons. Hei­ner Koch, Ar­zo­bis­po de Ber­lín se si­túa den­tro de las ce­le­bra­cio­nes por el 40° Aniver­sa­rio de la pre­sen­cia del Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal en esta ciu­dad ale­ma­na. En­tre las ce­le­bra­cio­nes desa­rro­lla­das del 9 al 10 de ju­nio  2018 re­sal­tan di­ver­sos mo­men­tos, en­tre los cua­les: la ce­le­bra­ción Eu­ca­rís­ti­ca de ac­ción de gra­cias, la pre­sen­ta­ción del li­bro “Apun­tes” de Kiko Ar­güe­llo, y la ce­le­bra­ción de la sin­fo­nía ca­te­qué­ti­ca del “Su­fri­mien­to de los inocen­tes” para con­me­mo­rar a las víc­ti­mas del ho­lo­caus­to.
Fuente: agenciasic . es 10.06.2018 / Publicado: 11.06.2018 (ro)

El Papa Francisco agradece al Camino Neocatecumenal por homenaje a judíos víctimas del holocausto

Víctimas del Holocausto 
Foto: Wikipedia Bundesarchiv, Bild 183-N0827-318 (CC-BY-SA 3.0)

A través de un mensaje enviado por el Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, el Papa Francisco agradeció al Camino Neocatecumenal por rendir homenaje a los judíos que fueron víctimas del Holocausto, con la interpretación en Alemania de la sinfonía “El sufrimiento de los inocentes”, compuesta por Kiko Argüello.
La Celebración Sinfónico-Catequética "El Sufrimiento de los Inocentes" tuvo lugar este domingo 10 en Berlín (Alemania), y fue interpretada por la Orquesta y el Coro del Camino Neocatecumenal, formada por unos 200 músicos profesionales.
El evento se realizó con ocasión de los 40 años del Camino Neocatecumenal en este país europeo, donde también se presentó la versión alemana del libro “Anotaciones” escrito por Argüello, iniciador de esta realidad eclesial.
En el texto, el Purpurado afirma que “el Papa Francisco ha acogido con alegría la noticia de la interpretación de la sinfonía ‘El sufrimiento de los inocentes’ de Kiko Argüello”, y “saluda a todos aquellos, que se han acercado para este acontecimiento a la Berliner Philharmonie”. “Enraizada en la tradición e inspirada en las lamentaciones bíblicas, esta sinfonía conmemora a las innumerables víctimas de la Shoah (Holocausto)”, indicó.
En ese sentido, Francisco señala que “nunca debe cesar el recuerdo de la violencia atroz, del indecible dolor y del exterminio de un pueblo”.
“Más que esto, es una advertencia constante a todos nosotros, para que nos empeñemos en la reconciliación, en la recíproca compresión y en el amor por nuestros ‘hermanos mayores’, los hebreos, y al mismo tiempo en una vida dedicada en favor de los que sufren, de los necesitados, y de todos aquellos que ansían profundamente la salvación”, expresa el Pontífice.
El mensaje enviado por el Secretario de Estado afirma que Francisco “se une a esta intención e invoca la bendición del Dios misericordioso sobre todos los presentes”.​
Las celebraciones por los 40 años del Camino Neocatecumenal en Berlín comenzaron el sábado 09.06.2018 con una Misa de acción de gracias en la Catedral de St. Hedwig, en Berlin-Mitte. La Eucaristía fue presidida por el Arzobispo local, Mons. Heiner Koch, y concelebrada por el Arzobispo Emérito de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela.
El libro “Anotaciones” recoge las reflexiones, pensamientos y poesías escritas por Argüello entre 1988 y 2014. La obra cuenta con un epílogo del Prefecto Emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Cardenal Gerhard Müller, quien presentó el texto en Roma en noviembre de 2016.
Fuente: AciPrensa 10.06.2018 / Publicado 11.06.2018 (ro)

martes, 29 de mayo de 2018

RITO RENOVACIÓN DEL «PADRE NUESTRO» CAMINO NEOCATECUMENAL

HOMILÍA EN EL RITO DE LA RENOVACIÓN DE LA ENTREGA DEL «PADRE NUESTRO» CON ALGUNA COMUNIDAD DEL CAMINO NEOCATECUMENAL

Templo parroquial de la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, Satélite, Qro., a 24 de septiembre de 2016. Año de la misericordia





Queridos hermanos y hermanas todos en el Señor:
1. Hay una frase muy antigua que en el ambiente monacal se repite con frecuencia y dice: “Si cor non orat, in vanum lingua laborat”, es decir, “si el corazón no ora, en vano trabaja la lengua”. Es el corazón el que ora. Si este está alejado de Dios, la expresión de la oración es vana. El corazón es la morada donde yo estoy, o donde yo habito (según la expresión semítica o bíblica: donde yo “me adentro”). Es nuestro centro escondido, inaprensible, ni por nuestra razón ni por la de nadie; sólo el Espíritu de Dios puede sondearlo y conocerlo. Es el lugar de la decisión, en lo más profundo de nuestras tendencias psíquicas. Es el lugar de la verdad, allí donde elegimos entre la vida y la muerte. Es el lugar del encuentro, ya que a imagen de Dios, vivimos en relación: es el lugar de la Alianza (cf. CEC, 2563).
2. Considero que al celebrar esta mañana la renovación de la enterrega del Padre Nuestro, estas palabras nos ayudan a entender que la vida de oración debe estar primordialmente motivada por un corazón libre y dispuesto para encontrarse con Dios, por el contrario serán solo palabras huecas, sonidos sin contenido y ruidos que aturdan. Sin embargo, lo más importante es entender que “la oración es la vida del corazón nuevo” (CEC, 2697); es la expresión del corazón que quiere y necesita de la intimidad con aquel que conduce la vida. La oración cristiana es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo. Es acción de Dios y del hombre; brota del Espíritu Santo y de nosotros, dirigida por completo al Padre, en unión con la voluntad humana del Hijo de Dios hecho hombre. San Gregorio Nacianceno decía: «Es necesario acordarse de Dios más a menudo que de respirar» (Oratio 27 [teológica 1], 4). Pero no se puede orar «en todo tiempo» si no se ora, con particular dedicación, en algunos momentos: son los tiempos fuertes de la oración cristiana, en intensidad y en duración.
3. Al llevar a cabo esta celebración es muy conveniente que cada uno de ustedes sea consciente que para poder vivir “en” la oración y “de” la oración, se necesita tener bien cimentada nuestra fe en la Trinidad, pues este misterio exige que los fieles creamos en Ella, la celebremos y vivamos de Ella, en una relación viviente y personal con Ella. La Iglesia nos enseña que la oración es un don de Dios y que por lo tanto es necesario la disposición para recibirlo. La oración no es una conquista espiritual que hemos logrado fruto del esfuerzo. No, la oración es un don que exige de nosotros la humildad. San Agustín dirá: “La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios (San Agustín, Sermo 56, 6, 9). Y yo pregunto ¿a quién le gusta sentirse mendigo? Quizá a ninguno, solo a aquel que sabe y reconoce su realidad humana, sus capacidades, sus defectos y sus vicios. Quien es autosuficiente, es muy difícil que vea que necesita de los demás, que necesita de Dios. Sólo aquel que se sabe y se reconoce necesitado de Dios, es capaz de sumergirse en la vida de oración.
4. Sé que todos ustedes ha recorrido un camino muy serio de discernimiento y de formación en la fe, que les ha llevado a tener un corazón libre, sin embargo, la oración es un don de la gracia que exige una respuesta decidida por nuestra parte. Supone siempre un esfuerzo. Yo quisiera que hoy sean muy conscientes de esto, por el contrario tarde o temprano se verán agobiados y paradójicamente se verán en vez de ser un momento de gracia la oración será un encutro con sus propios pecado y sus propios deseo. San Agustín dice: “Hay muchos que piden lo que no deberían, por desconocer lo que les conviene. En consecuencia, quien invoca a Dios debe precaverse de dos cosas: de pedir lo que no debe y de pedirlo a quien no debe. Al diablo, a los ídolos y demonios no hay que pedirles nada de lo que se debe pedir. Si algo hay que pedir, hay que pedirlo al Señor nuestro Dios, el Señor Jesucristo; a Dios, padre de los profetas, apóstoles y mártires; al Padre de nuestro Señor Jesucristo, al Dios que hizo el cielo y la tierra y todo cuanto contienen. Más hemos de guardarnos también de pedirle a él lo que no debemos. Si la vida humana que debemos pedir la pides a ídolos mudos y sordos, ¿de qué te sirve? De igual manera, si pides a Dios Padre, que está en los cielos, la muerte de tus enemigos, ¿de qué te aprovecha? ¿No has oído o leído cómo, a propósito del traidor Judas, digno de condena, dice una profecía en el salmo que lo anuncia: Su oración le sea computada como pecado? Si, pues, te levantas por la mañana y comienzas a pedir males para tus enemigos, tu oración se convertirá en pecado (Sermo 56, 2).
5. El Padre Nuestro lejos de ser una simple fórmula de oración, es todo un itinerario de vida espiritual; es, en verdad el “resumen de todo el Evangelio” (Tertuliano, De oratione, 1, 6). «En él, no sólo pedimos todo lo que podemos desear con rectitud, sino además según el orden en que conviene desearlo. De modo que esta oración no sólo nos enseña a pedir, sino que también llena toda nuestra afectividad» (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 83, a. 9). (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 2763). «El Señor nos enseña a orar en común por todos nuestros hermanos. Porque Él no dice “Padre mío” que estás en el cielo, sino “Padre nuestro”, a fin de que nuestra oración sea de una sola alma para todo el Cuerpo de la Iglesia« (San Juan Crisóstomo, In Matthaeum, homilia 19, 4). En el Padre Nuestro, las tres primeras peticiones tienen por objeto la Gloria del Padre: la santificación del nombre, la venida del reino y el cumplimiento de la voluntad divina. Las otras cuatro presentan al Padre nuestros deseos: estas peticiones conciernen a nuestra vida para alimentarla o para curarla del pecado y se refieren a nuestro combate por la victoria del bien sobre el mal (cf. CEC, 2857).
6. Pero Jesús no nos deja una fórmula para repetirla de modo mecánico (cf. Mt 6, 7; 1 R 18, 26-29). Como en toda oración vocal, el Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre. Jesús no sólo nos enseña las palabras de la oración filial, sino que nos da también el Espíritu por el que estas se hacen en nosotros “espíritu […] y vida” (Jn 6, 63). Más todavía: la prueba y la posibilidad de nuestra oración filial es que el Padre «ha enviado […] a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: “¡Abbá, Padre!’”» (Ga 4, 6). Ya que nuestra oración interpreta nuestros deseos ante Dios, es también “el que escruta los corazones”, el Padre, quien “conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión en favor de los santos es según Dios” (Rm 8, 27). La oración al Padre se inserta en la misión misteriosa del Hijo y del Espíritu.
7. Hoy quiero invitarles para que cada una de ustedes vea en la oración, el camino que les ayude para sumergirse en la misericordia del Padre. Hoy quiero invitarles para que en el “Padre Nuestro” cada uno de ustedes sepa descubrir la voluntad de Dios para su vida y la de aquellos que les rodean. Quiero invitarles para que en el “Padre Nuestro” encuentren el camino para ser hombres y mujeres de oración. Quizá muchos de ustedes estén viviendo una vida difícil en su vida, en la relación con su esposo o esposo, con los hijos, en el trabajo, en la escuela; recen el “Padre Nuestro” con calma, con fe y con devoción y verán que las cosas serán diferentes. Pues sin duda que el Señor jamás les dejará desamparados. El Señor conduce a cada persona por los caminos que Él dispone y de la manera que Él quiere. Cada fiel, a su vez, le responde según la determinación de su corazón y las expresiones personales de su oración.
8. Pidamos a Dios que nos haga mendigos, para que siempre nos veamos necesitados de la oración. Pidámosles a Dios que nos permita siempre tener un corazón libre capaz de favorecer la vida de oración. Que la pequeña María, la mujer de la oración, sea siempre para nosotros el modelo de oración y el modelo de quien sabe cumplir la voluntad de Dios. Amén.
+Faustino Armendáriz Jiménez
Obispo de Querétaro

Fuente: diocesisqro . org (Web)

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